Las tuberías por donde
discurren el agua y el gas, cómo eran los
antiguos tranvías, la reproducción de una
estación de Metro a escala natural, chozas de
los primeros “habitantes” madrileños, los
uniformes que policías, alguaciles y otros
agentes del orden han usado durante siglos en
Madrid. Todo esto y más pueden encontrarse en
este museo amplio y diáfano, a lo largo de sus
tres plantas. Es seguro que esta enorme
colección de objetos madrileños va a sorprender
a toda la familia. Los mantones de Manila que
las mujeres llevaban en el siglo XIX o los
relojes y abanicos propios de aquella época
también están aquí y mapas del Madrid de los
Austria, numerosas maquetas y decenas de
fotografías.
*El museo es luminoso y
espacioso, con muchos objetos a una altura
adecuada para los niños.
*Cómodo para el bebé en
carrito
*Además de la exposición
permanente habitualmente, hay una temporal.
*El museo es muy amplio,
con muchos objetos de interés, repitamos varias
veces nuestra visita.