La cascada de los
ligueros o simplemente, la cascada de Somosierra
tiene un acceso fácil a su base, pero el
senderito que nos lleva hasta su pie es sólo
indicado y con mucha precaución, para los
mayorcitos de la casa. El coche quedará aparcado
en la antigua carretera N-1 desde la que se
accede andando a este hermoso paraje.
Los más pequeñitos pueden
quedarse jugando en los dos enormes riachuelos
que atraviesan el camino (vado de pesca) y que
sin duda van a disfrutar. Este primer tramo
entre árboles de gran porte, multitud de flores
y el canto incesante de los pájaros de ribera es
paradisíaco y merece en sí mismo una visita
(tengamos en cuenta la estación: en primavera y
comienzos de verano).
*Cámara de fotos y
prismáticos
*La zona es una joya
natural, respetémosla
*Somosierra posee también
un bello abedular (cercano a la iglesia) aunque
el acceso está cortado. Consulten
telefónicamente en el ayuntamiento si se les
permite la visita
*El bebé mejor en mochila