Además de disfrutar de un
paseo por el fondo de la presa, algo poco usual,
y de transitar por lo alto de la misma, podemos
pasar un buen rato de juegos en las pequeñas
charcas que se forman junto a su pared. Una de
ellas es de tal profundidad que se usa para el
baño y es frecuente ver cómo en verano, algunos
se dan un buen remojón. También es posible hacer
algunos paseos a través de las galerías que
transitan por las paredes de la misma, una
propuesta que entusiasmará a los niños.
Esta preciosa presa del
Pontón de la Oliva tiene mucha historia: fue la
primera que se construyó allá en el siglo XIX
para abastecer de agua a Madrid, que hasta
entonces se surtía casa a casa con los
aguadores, fuentes en las calles, pozos, etc.
Así, se represó agua del río Lozoya y se llevó
hasta el barrio de Chamberí. En total, con el
agua aquí almacenada se podía dar de beber al
Madrid de entonces durante cinco días. Todo un
avance.
*En la zona hay
cartelería que indica datos históricos y de
construcción de la presa.
*En el desvío se indica
un aparcamiento a 300 metros, desde aquí se
accede cómodamente a la presa, no tiene pérdida,
aunque como hay un tramo de escaleras, el bebé
mejor en mochila.
*En el lecho de la presa,
la tarde es de sombra por lo que resulta muy
apropiado incluso en verano. En invierno si el
tiempo no acompaña, la sensación es de frío
intenso.
*Los niños pueden jugar
en los hilillos de agua y charcos que se forman
durante todo el año, más abundantes en la
primavera.
*En verano es frecuente
pasear sus túneles laterales, por los que aún
discurre algo de agua. Chanclas y una linterna
si queremos pasearlos con los niños.
*Se forma un charco de
cierta profundidad en el que es frecuente que
algunos se refresquen.
*Las paredes son
utilizadas para hacer escalada
*Es frecuente ver ranas,
libélulas, culebrillas y peces e incluso alguna
tortuga en primavera y verano.
*Prismáticos, cámara de
fotos.
*En inverno, una muda y
botas de agua para que puedan jugar con el agua.
En verano, chanclas.
*El lugar es poco
conocido, respetémoslo, cuidándolo y
manteniéndolo limpio, es para el disfrute de
todos.