Por suerte, los
lavaderos en el río o los de charca son ya
parte del pasado. Las familias ahora tienen
lavadoras y nadie tiene que restregar ropa
en un pilón durante horas. Restaurarlos y
conservarlos es una forma de mantener viva
la historia de un pueblo, al igual que los
potros de herrar o los molinos harineros. En
Robledillo de la Jara existe la posibilidad
de ver un par de lavaderos. Uno de ellos,
techado, espacioso y al lado de una fuente,
fue construido en 1940. El otro, muy hermoso
si se visita en primavera o verano, está
situado bajo una enorme morera. Ambos se
sitúan al comienzo y al final del pueblo, de
la carretera que lo atraviesa, por lo que no
tienen pérdida. Robledillo dispone de
oficina de información turística en donde
nos facilitarán cualquier dato para
localizarlos.
*Durante la visita
podemos ver el potro de herrar, al otro lado
de la carretera, hay un pequeño parque
infantil con frontón, porterías de fútbol y
un espacio para que los abuelos también
disfruten del ejercicio al aire libre en
diferentes aparatos.
*El parque tiene
precioso nogales, si nuestra visita coincide
cuando tiene frutos (en verano), disfrutemos
del perfumado olor de las fragantes nueces
verdes. Las hojas del nogal también huelen
muy bien.
*Existe una curiosa
Taberna Museo-Etnográfico en la Calle de la
Fuente
*En verano, es el
momento de disfrutar de las moras del
lavadero sin techar
*Hay un punto de
información turística junto al parque.
*Cómodo para el bebé en
carrito.
*Muy cerca de aquí se
encuentra el Mirador de El Embalse de El
Villar:
http://www.ocioenfamilia.com/pron48.htm