La pequeña y hermosa
área recreativa Tejera guarda tres joyas:
tres robles magníficos, ejemplares de
cientos de años de antigüedad que merecen
por sí mismo una visita en familia. Si sopla
algo de viento, escuchemos unos instantes la
música de sus ramas y hojas. Este patrimonio
natural, merece disfrutarse juntos. Además,
otros árboles como avellanos o alisos
proporcionan frescor y umbría, tan apreciada
en los calurosos meses veraniegos. En otoño,
merece la pena volver para contemplar cómo
la estación presta colores nuevos al lugar.
*Llevemos nuestro picnic, hay mesas y bancos
y papeleras.
*La fuente no es de agua potable
*Está prohibido hacer fuego.
*Fácil acceso para el bebé en carrito.
*En verano chanclas -y muda- para que los
niños puedan disfrutar del agua en sus
juegos.
*En verano suele haber mosquitos en algunos
tramos del arroyo. Loción antimosquitos.
*Gran variedad de mariposas en primavera y
verano.