El Parque Quinta de los
Molinos fue un capricho feliz de César Cort,
arquitecto, que hizo de este lugar una mezcla de
finca agrícola –almendros y olivos- y espacio de
recreo con estanque, árboles ornamentales y
lugares de descanso. En 1980 fue donado al
Ayuntamiento a cambio de edificar la zona norte
de la finca y el Ayuntamiento lo acondicionó y
remodeló para el disfrute público.
El Parque tiene un acceso
cerrado que oculta a la vista del transeúnte el
interior por lo que es un jardín poco conocido,
aunque cada vez es más popular contemplar sus
grandes almendros florecidos. Es por ello que se
ha popularizado llamarlo el Jerte de
Madrid, aunque aquí no hay cerezos.
*Es un Jardín Histórico,
los usos están restringidos. Extensión: 21
hectáreas
*Servicios públicos
*Apto para el bebé en
carrito
*Fuentes de agua potable
y bancos
*Estanque, fuentes
ornamentales, grutas y arbolado de gran porte
*Guarda pequeños rincones
mágicos: un pasillo de cipreses y un rincón de
olivos que parece un jardín mediterráneo
doméstico
*En primavera y otoño son
sus mejores épocas
*Prestemos atención a la
fauna que puebla el lugar: los diferentes cantos
de los pájaros y la gran variedad de insectos
*Podemos llevar perro
pero ha de ir atado
*Un jardín de estas
características es al igual que un museo una
joya para nuestra ciudad, respetemos y cuidemos
este entorno tan bello