El puerto de Canencia
es uno de los lugares naturales más bellos
de Madrid. Incluso en invierno si el tiempo
acompaña, y a no ser que tengamos
dificultades por la nieve, es un lugar muy
apreciado por los madrileños para disfrutar
de un día al aire libre. Además del
atractivo en sí de pasear la zona, se han
instalado columpios rústicos de madera para
los niños, bancos y mesas para disfrutar de
una comida al aire libre y grandes
contenedores de basura para que la zona esté
limpia. Hay un par de fuentes de agua
potable, zona de parking, y lo mejor es
dejar que los niños disfruten a sus anchas,
explorando, subiéndose a las piedras y
disfrutando del entorno.
*Incluso en pleno
verano, la sombra puede resultar fresca para
los bebés, un ligero cobertor es útil si han
de echarse la siesta.
*En primavera, los
regatos de agua son abundantes, no está de
más una muda completa para los más pequeños.
*En invierno es
habitual que todo esté encharcado y húmedo,
la mejor opción es llevar además unas botas
de agua para los niños, por si fueran
necesarias.
*Algunos pájaros se
han habituado a la presencia humana y es
frecuente que se acerquen a comer los restos
de nuestro bocadillo.
*En verano, hay una
zona amplia y despejada que puede ser usada
como mirador nocturno de estrellas –junto al
gran letrero de piedra-.
*Una ruta muy
sencilla, en realidad un paseo, de unos 30
minutos de duración y apta incluso para
bebés en carrito puede efectuarse hasta
llegar al Centro de Educación Ambiental El
Hornillo, (cerrado en la actualidad).
*Existen dos
posibilidades de acceso, desde la M-607
(Ctra. de Colmenar Viejo) hasta a Miraflores
de la Sierra. Allí se toma la carretera
hacia Canencia, hasta llegar al Puerto. El
acceso desde la Sierra Norte por la A-1
(Ctra. de Burgos) hasta Lozoyuela, allí se
toma la M-604 (Ctra. Rascafría), y más
adelante se toma el desvío a Canencia,
pasado el pueblo la carretera nos lleva
hasta el Puerto de Canencia.