Pasar un buen día a la
orilla del río Eresma, en los arrabales de la
ciudad, entre álamos y viendo correr el agua es
una estupenda propuesta alternativa para una
visita en familia a esta preciosa ciudad. Un
lugar no demasiado conocido por los turistas que
llegan para ver el Acueducto o algunos de los
magníficos edificios civiles y religiosos que
posee Segovia. Sin embargo, con los niños bien
merece una visita a esta zona para pasar el día
o terminar nuestra visita al Acueducto en ella.
Los pequeños de la casa agradecerán poder darse
unas carreras y pasar un buen rato al aire libre
en una zona sombreada y fresca, especialmente si
nuestra visita es en pleno verano.
*Llevemos nuestro picnic para tomar cómodamente
sentados en la hierba
*Hay
agua potable
*A
lo largo del río se ha habilitado un paseo que
llega hasta el Alcázar pasando por la Casa de la
Moneda
*Hay
un kiosco pasado el puente para tomar café y un
bocadillo
*Se
puede pasear con perros