Este
curioso lugar se ha ordenado con una
idea sencilla: de los paisajes a la
mesa. Y la mesa es un plato de loza
blanco, con garbanzos, chorizo y
unas verduras de hoja de vaina o de
tubérculos bien regados con aceite.
No falta el pedazo de pan y un vaso
de vino. Ese era el plato habitual
hasta no hace muchos años de buena
parte de los habitantes de
Torremocha y de otros muchos pueblos
españoles. El cordero y los frutos
del cerdo marcaban el tiempo de
fiesta, indica el cartel
explicativo. La exposición se ha
habilitado en zonas diferentes en
las que la sementera, el acarreo, la
huerta, las legumbres, la trilla o
el almacenaje nos muestran cuáles
eras las principales tareas de la
gente de campo para obtener el
sustento. Decenas de herramientas,
algunas con nombres y usos muy
curiosos que como vemos aquí, han
desaparecido del uso cotidiano
reemplazadas por maquinarias y
modernas tecnologías.
El
museo se encuentra ubicado en un
recinto que alberga exposiciones
temporales y diferentes empresas de
artesanía y productos de la zona.
Soliciten información durante su
visita.
*La
visita a este pequeño museo puede
enriquecerse mucho más si nos
acompañan los abuelos, que conocerán
muchas de las herramientas expuestas
aquí.
*Es
conveniente verificar
telefónicamente el horario de
apertura del museo, el guía
simultanea la visita de este espacio
con la sala de exposiciones
temporal.