El peluquero de Picasso
en Francia, Eugenio Arias, guardó con verdadero
afecto multitud de objetos en los que el pintor
malagueño esbozó una figura, hizo un dibujo o
simplemente firmó para él. Arias, al volver a
España quiso que estuvieran expuestos para el
disfrute de todos. Es como se anuncia el propio
museo, un espacio dedicado a la amistad y una
época de exilio en Francia. Así que, esto no es
un museo de la obra de Picasso, sino un lugar en
el que encontrar al Picasso cotidiano, el que se
iba a la barbería a cortar el pelo, charlar con
su amigo de sus aficiones comunes, los toros o
el país que ambos habían dejado atrás.
El lugar de la exposición
es la planta baja del Ayuntamiento de Buitrago
de Lozoya, aunque según parece se va a
acondicionar próximamente un nuevo espacio para
el museo. Dentro de vitrinas acristaladas se
exhiben los pequeños detalles y objetos que
Eugenio Arias guardó durante años.
*Picasso y Arias se
conocieron en Villauris, Francia. El peluquero
regresó a España en 1977, a su pueblo natal,
Buitrago de Lozoya.
*Entre las piezas más
singulares están el plato de toritos fritos, el
dibujo del picador o el prisionero y la paloma.
*Es
más cómoda la visita con el bebé en mochila.
*Justo enfrente del museo hay un
horno-pastelería con buen pan y exquisitas
especialidades dulces y saladas.
*Tras la visita al museo, hay que pasear este
pueblo tan hermoso, que conserva su espectacular
muralla árabe, la única que permanece intacta en
la Comunidad de Madrid.
*Buitrago cuenta con una variada oferta cultural
y convocatorias singulares durante todo el año:
mercadillo medieval, belén viviente en Navidad,
exhibición de pastoreo y esquileo, etc. Durante
nuestra visita es una buena oportunidad para
informarnos en la Oficina de Información
Turística.