Palomas
mensajeras, uniformes de carteros,
bocabuzones
sorprendentes. El pequeño Museo Postal y
Telegráfico es toda curiosidad muy
apropiada para la visita en familia. A
través del recorrido por sus fondos se
puede seguir la historia de la
telegrafía y el correo postal a lo largo
de varios siglos. Para las familias
filatélicas aquí están las
primeras emisiones de sellos de todos
los países del mundo y el primer sello
español, de 1820. Las soluciones
ingeniosas que se dieron a los problemas
de comunicación merecen una especial
atención: las palomas mensajeras o una
carta escrita en un pan en 1909, también
está la bicicleta de los antiguos
carteros y sus campanillas para avisar
de una entrega.
*El
Museo ocupa una única sala y es
abordable en una visita. Se ubica en el
Palacio de Comunicaciones, aunque el
acceso es por la calle Montalbán.
*Algunas
piezas están expuestas a una altura
excesiva para los niños, habrá que
auparlos para que las contemplen.
*Podemos
ver la exposición con un juego: echemos
una carta en el buzón y sigamos el
recorrido que haría antiguamente hasta
ser entregada a su destinatario.
*Al
terminar, y si el tiempo acompaña, en la
zona central del Paseo de Recoletos
(hacia Atocha) hay zonas de columpios
con bancos. El Parque del Retiro está
también muy cerca, la calle Montalbán
prácticamente desemboca en él.
*El
Museo no tiene cafetería pero en la
Plaza Cánovas
del Castillo hay una variada oferta de
restauración.
*La
biblioteca de este Museo es
extraordinaria, cuenta con más de 24.000
volúmenes, es de libre acceso y se
pueden consultar sus fondos en la sala
de lectura.