El Museo de las
Telecomunicaciones de la Fundación Telefónica,
tiene algunas curiosidades que van a sorprender
a toda la familia: la sala de las operadoras, en
las que se ha reproducido incluso con ruido
ambiente cómo era la forma en la que los
madrileños de principios del siglo XX llamaban
por teléfono. En la vitrina de la misma sala,
echemos un vistazo al tamaño de la Guía
telefónica de la época: apenas un cuadernito de
los escasos abonados. Eran, desde luego, otros
tiempos. Además de esta sala, el Museo recoge la
evolución de las comunicaciones en España: la
historia del teléfono, la transmisión de
señales, los diferente diseños de aparatos y la
reproducción a tamaño real de una Cámara de
Registro –lo que hay debajo de la alcantarilla
que vemos con las iniciales de Telefónica en
muchas calles madrileñas-, de operadores de mesa
–que intervenían en caso de averías- o cómo era
el cable submarino que unía la península con las
islas, antes de que las comunicaciones fueran
vía satélite.
*El Museo consta
de dos plantas y diez grandes áreas temáticas.
*Las vitrinas
con los teléfonos están excesivamente altas para
los niños más pequeños (para los menores de seis
años).
*El Museo
realiza talleres para niños y tiene un espacio
dedicado a exposición temporal.
*Es cómodo para
el bebé en carrito.
*Es interesante
incluso para los adolescentes que pueden
aprender en esta visita cómo funciona su
teléfono móvil.