En el Museo del Prado
existen miles de cuadros para contemplar. En
nuestra visita con los niños, es mejor
elegir un único cuadro de antemano, antes
incluso de entrar al museo. Se trata de
contemplarlo atentamente, de forma tranquila
y sosegada para después salir a pasear y
jugar en la zona ajardinada y peatonal que
rodea el museo. Como propuesta hemos elegido
un cuadro de Goya, el de la familia Osuna,
pintado en 1778. Fijémonos con atención en
cómo visten los niños, sus juguetes. Nuestra
visita se puede enriquecer aún más si nos
acercamos también, en otra ocasión, a
visitar el Parque El Capricho, situado en la
Alameda de Osuna, que fue la casa y jardín
de esta familia en Madrid.
*En el centro del
Paseo de Recoletos, dirección Plaza de
Castilla, hay zonas de columpios. Dada la
cercanía del Retiro es otra buena opción
para terminar esta propuesta con paseo y
juegos al aire libre.
*El acceso puede
realizarse por la puerta baja de Goya,
soliciten un plano del museo y hagan de la
localización del cuadro un acto
participativo y lúdico para toda la familia.
*Disfrutemos de la
contemplación de cuadro, escuchemos los
comentarios de los niños. Sin afanes
didácticos.