Quizá después de
visitar este singular espacio sea una buena
oportunidad para reflexionar juntos, en
familia, acerca de cómo el mundo puede ser
visto de una manera singularmente rica y
compleja. Acerca de cómo otras personas,
otros niños, con problemas de visión
construyen formas, se guían por texturas,
sonidos y olores en su vida cotidiana. De la
maravilla de sus capacidades.
La Organización
Nacional de Ciegos, ONCE, ha dispuesto un
hermoso espacio dividido en dos plantas para
enseñar a los ciegos y al público en
general, maquetas de algunas ciudades y
monumentos más hermosos de todo el mundo,
una muestra de instrumentos y técnicas para
la educación de los niños ciegos y la
historia del cupón.
Cerremos los ojos,
acariciemos columnas, jardines, estanques,
contrafuertes, piedra y madera, cristal y
acero. Intentemos reconstruir en el aire, el
acueducto de Segovia, la ciudad de Jerusalén
(que incluso está perfumada intentando
reproducir su olor), la torre Eiffel, el Taj
Mahal, la Torre de Pisa, el Coliseo de Roma
y así hasta 35 piezas. Todo ello a través de
las diferentes texturas y formas que los
artesanos han empleado en confeccionarlas:
cristal para el agua, fibras para indicar
hierba.
Además completan esta
primera sala, una exposición temporal de
artistas ciegos o deficientes visuales, otra
permanente de escultura –y también pintura-
y una sala dedicada a material tiflológico.
Todo ello confiere a este museo una
singularidad única en España..
-El Museo indica que
la edad más apropiada para la visita de los
niños es a partir de 10 años.
-Las maquetas están
concebidas para un acercamiento táctil –y
en el caso de la maqueta de Jerusalén
también olfativo- seamos extremadamente
cuidadosos en nuestra visita con los niños
en el reconocimiento de las mismas.
- El colorido de las
paredes, la iluminación y otros elementos
arquitectónicos tienen como finalidad
facilitar la orientación dentro de las salas
a las personas con problemas visuales.
Asimismo, se ha instalado un sistema
automatizado que proporciona información
sonora, tanto a la entrada como en el acceso
a cada sala y permite a cualquier usuario
saber, en todo momento, el lugar del Museo
dónde se encuentra.
-Las zonas de
deambulación están diferenciadas de las de
exposición mediante la combinación de
diferentes texturas en el pavimento. La
presencia constante de información en macro
caracteres visuales y en el sistema Braille
hace accesible el museo a los ciegos y al
resto de los deficientes sensoriales, así
como a las personas con visión normal.
-La exposición es
adecuada para personas en silla de ruedas.