Entrar en el
museo geominero es transportarse a otra
época, parece que retrocedamos dos
siglos atrás. El techo magnífico de
cristal es una espectacular vidriera
policromada que merece en sí mismo, una
visita para ser contemplada. Las
estrechas escaleritas de caracol que
llevan de una planta a otra, las
vitrinas de madera oscura y los miles de
fósiles y minerales que aquí se
encuentran, resultan una grata sorpresa.
Para delicia de los más pequeños, hay
una reproducción de la cabeza a tamaño
natural de un dinosaurio y un diente de
tiburón fosilizado enorme. Para los más
mayores, siempre resulta curioso ver el
color original del talco, cómo es el
petróleo en estado original o las
infinitas variedades de piedras
preciosas y semipreciosas tantas veces
protagonistas de sus cuentos e historias
preferidas.
*El Museo cuenta
con 3.500 piezas de minerales expuestas,
200 rocas, 6.000 fósiles, etc.
*En verano y
Navidad se organizan talleres para niños
de 9 a 12 años.
*Cada mes se
selecciona una pieza.
*Ciclos de
conferencias en torno a las Ciencias de
la Tierra
*Existen
diferentes publicaciones divulgativas en
torno a los fondos del museo, soliciten
información durante su visita.