Este
libro es para soñadores, afirma el autor
en su prólogo, no para científicos,
matemáticos o racionalistas porque las
leyendas que aquí se cuentan no se sabe
cuánto hay de verdad en ellas.
Lo que sí es
cierto es que el libro es una excusa
estupenda para interesar a los niños más
mayorcitos de la casa en salir de excursión
para ver el lugar en donde aparecen
princesas muertas que vagan errantes
buscando a su amado las noches de luna
llena, niños perdidos, campanillas que
suenan a medianoche…
Las
propuestas madrileñas son El Paular, Cadalso
de los Vidrios, Olmeda de las Fuentes,
Ambite o Loches y Batres y se prolongan un
poco más, ya fuera de Madrid, en provincias
limítrofes como Ávila, Burgos o Guadalajara.
Cada propuesta incluye los
sitios más interesantes para ver en la zona,
la leyenda detallada minuciosamente, un
mapa, otras leyendas cercanas y un listado
de restaurantes.