No hay ciudad que no tenga un gran pulmón verde. Un lugar en el
que los vecinos pasean al resguardo de los árboles, disfrutan de
jardines bien cuidados y los niños se divierten en sus áreas de
juego. Son los parques urbanos, lugares ideales para descubrir
en familia.
La Dehesa. Soria.
Su nombre es Alameda de Cervantes pero mantiene el genérico
“dehesa” porque desde el siglo XII esté lugar está al
servicio de los vecinos. Primero fue pasto para sus ganados y
ahora es un bello jardín muy cuidado y mimado por los sorianos
que lo disfrutan en cualquier época del año, aunque en el
periodo veraniego es cuando más concurrido está. Además de las
zonas de columpios con un suelo cubierto que drena bien y
amortigua las caídas de los niños, te sorprenderá la inmensa
pradera por la que correr y jugar o la rosaleda, los dos kioscos
(uno a cubierto) en donde tomar un tentempié y la buena oferta
de servicios que el ayuntamiento pone a disposición de los
vecinos como la biblioteca o los planos guía de sus árboles y
arbustos. Teléfono de información turística: 975 212 052 –
(Foto de la izquierda)
Parque del Príncipe. Cáceres.
Si algo no le falta a esta ciudad son parques urbanos en los que
pasear y disfrutar entre árboles y flores. Aunque quizá el de La
Diputación sea el más completo por áreas de ocio, el del
Príncipe es uno de los más populares de todo Cáceres que tiene
incluso un Museo de Escultura al aire libre, además de circuito
de footing o zona de bicis. Además de la oferta cultural, la
amplísima zona asilvestrada hará las delicias de los niños
porque pueden desarrollar los juegos de forma más libre y
variada que en las habituales zonas de columpios. Teléfono de
información turística: 927 010 834
La Alameda de la Fuencisla.
Segovia.
Aunque esta área no se encuentra ubicada en el interior de la
ciudad está muy cerca y es de una belleza y una posibilidad de
juegos para tus niños tan amplia que bien merece la pena
visitarlo. Puedes llevar el tentempié y la pelota y una manta
para echar en el suelo. La cámara de fotos es imprescindible. Se
ha acondicionado el margen del río Eresma, tapizándolo de hierba
(en algunos puntos la gente extiende sus toallas y toma el sol)
habilitando un paseo por su margen, a los pies del Alcázar, que
se divisa imponente en lo alto. Además, hay una zona abierta
para jugar a la pelota, un kiosco cafetería con mesas y bancos y
un paseo muy sombreado y fresco por el que contemplar el agua y
los numerosos pájaros que habitan la zona. Si queremos pasear
el bebé ha de ir en carrito. Teléfono de información turística:
921 46 67 20/21/22/23
Arroyo de la Vega. Alcobendas. Madrid.
Este inmenso espacio verde incluye no sólo praderas en
diferentes puntos, también un jardín japonés con un precioso
museo del bonsái, un área de la naturaleza, un jardín árabe, un
invernadero, un jardín de frutales y está salpicado de áreas de
juego muy bien preparadas para los niños. El suelo drena y
amortigua caídas y un ingenioso acceso posibilita que no entren
perros sueltos que puedan ensuciarlo. También podemos llevar las
bicicletas y en los calurosos meses de verano, en la zona final
del parque, tras el área de los olivos, algunos vecinos
improvisan una merienda cena mientras los niños aprovechan las
horas más frescas del día para jugar. Teléfonos: Ayuntamiento,
91 229 42 20. Aula de Naturaleza: 91 661 80 96.
Campo Grande. Valladolid.
A este parque no le falta de nada: una cueva, una cascada, una
barca que hará la delicia de toda la familia (en la foto). El
Paseo Central se llama del Príncipe, y en la actualidad aún
conserva mucho de su aire festivo, con su pérgola para bailes y
verbenas de verano. Patos, faisanes, palomas, ardillas,
gorriones, urracas, lagartijas y otras especies viven en este
hermoso parque ubicado en el corazón de Valladolid. Una
curiosidad: la vuelta en barca por el lago costaba dos reales en
1960. Teléfono del Ayuntamiento de Valladolid: 983 426 100.