Más de 1.500
kilómetros
de vías abandonas de los 7.000 que existen en
España, incluidos sus estaciones y apeaderos,
sus túneles, viaductos y puentes pueden ser
recorridos a pie o en bicicleta gracias al
programa Vías Verdes, una iniciativa de la
Fundación de los Ferrocarriles Españoles a la
que ha contribuido económicamente el
Ministerio de Medio Ambiente.
Los recorridos
son fáciles,
no tienen casi pendientes y son básicamente,
senderos de tierra apisonada conservados en
muy buen estado. Por ello, en muchos tramos
son también muy apropiados para el bebé en
carrito.
Están bien
señalizadas
con carteles en todo sus recorrido y el acceso
a estos recorridos es fácil. Podemos
realizarlos sólo en algunos tramos,
porque en muchos casos la longitud supera con
creces la decena de kilómetros por lo que
resulta excesivo para realizarla al
completo si los niños son muy pequeños.
Es conveniente
solicitar en las oficinas de turismo de
las poblaciones por las que transita una Vía
Verde, un folleto con un mapa que nos servirá
para planificar el recorrido.