|
¿Qué
tiempo tiene?, preguntan al verte con un bebé en brazos. Si el
niño, aunque muy pequeño, anduviera, quizá sugiriesen alguna
edad: ¿un año?, ¿dieciocho meses? Sin embargo, cuando es un bebé
de pecho, la pregunta es curiosa: qué tiempo posee. El niño
parece un ovillo hecho de una sustancia impalpable: el tiempo.
El tiempo es quizá lo más valioso que posee una persona. Dedicar
tiempo a un hijo, verle crecer, inundarse de su vitalidad y
alegría. |