Los padres deben
incentivar la formación de una biblioteca
para sus hijos desde muy pequeños. Las
claves para organizarla son la pluralidad de
temas y géneros, incluida la poesía. Incluir
títulos muy literario además de los del
colegio, el orden debe decidirlo el niño
(temas, géneros, aficiones o preferencias, y
claro, debe estar al alcance de los pequeños
para que cojan el libro cuando quieran.
En esa biblioteca
personal del niño no deben faltar
*Libros bien
ilustrados, que ayuden a educar el gusto
estético y permitan practicar la prelectura.
*Libros de textos
breves que introduzcan a la lectura
*Libros que cultiven
la fantasía y la imaginación
*Libros muy
literarios
*Libros de
conocimiento, geografía, naturaleza, arte,
etc.
*Comics, tebeos
*Enciclopedias,
diccionarios, CD-Rom.