Manual de uso y
recomendaciones
*Ir al valle o a la montaña exige
acomodarse al ritmo y a las necesidades
del más débil, eso no significa que no se
pueda disfrutar igualmente.
*Los niños se cansan antes que los
adultos pero descansan y se recuperan
mucho mejor que los adultos. A menudo, su
cansancio tiene más que ver con la falta de
estímulos que con una fatiga real.
*Lo importante no es llegar, sino
disfrutar del camino. Descansaremos
cuantas veces sea necesario, lo mejor es
hacer muchas paradas cortas y no parar
sentado, sino de pie.
*En la montaña siempre corre algo de aire
y la temperatura suele ser agradable, eso
hace que nos olvidemos de que el sol en
altitud es más dañinito que en zonas llanas:
. llevar siempre gorro (no es infrecuente,
por desgracia, ver niños pequeños, bebés,
llevados en mochila durmiendo con apariencia
normal cuando en realidad están cerca de la
insolación), gafas de sol, camiseta y crema
protectora (al menos de factor de protección
30 y en el caso de menores de un año, de
60).
.los niños se deshidratan mucho andando
por la montaña, llevar siempre una buena
provisión de agua.
*El agua que corre por los ríos
puede tener dos problemas: arriba quizá haya
ganado por lo que puede ser poco sana y el
segundo, si estamos altos, que tenga pocas
sales y en vez de quitar la sed, dé más.
*En la montaña, el tiempo puede
cambiar bruscamente. Por ello, siempre hay
que llevar en la mochila ropa de abrigo y
contra la lluvia. En cuanto al calzado, que
sujete bien el tobillo y suelas que agarren
en la hierba. Lo más cómodo son las de
trekking.
*Además de la ropa de abrigo, en la
mochila es bueno llevar un pequeño botiquín,
algo de comida, en especial alimentos que se
asimilen con facilidades y dulces,
cantimplora o líquidos y cremas solares.