1-Evitemos los lugares masificados
2-Evitemos las horas de mayor afluencia de
público
3-Adaptemos nuestra visita en función de la edad
y carácter de los niños
4-El ocio en familia debe ser una actividad para
disfrutar juntos
5-Las excursiones no tienen afanes didácticos,
tan sólo despertar la curiosidad y el interés
por lo que nos rodea
6-Las propuestas poco publicitadas y
minoritarias no tienen, en muchos casos,
garantizada su permanencia. Una sencilla llamada
de teléfono el día de antes es imprescindible
7-Con niños, el tiempo de permanencia en un
museo o una exposición no es un indicativo del
éxito de nuestra visita, pero sí el esfuerzo de
autocontrol y de atención que han de hacer para
prestar atención y comportarse correctamente
8-Tras la visita a un museo es una buena idea
que los niños puedan darse unas carreras, jugar
al aire libre, en unos columpios, etc.
9-Los niños están más despejados y atentos por
las mañanas
10-Agua, galletas y una muda son elementos
indispensables en las excursiones con niños
pequeños