Procura evitar las fechas de mayor tráfico
aéreo, en la que los aeropuertos están
masificados y hay mayores probabilidades de
overbooking.
Reserva con suficiente antelación e infórmate
de los descuentos según la edad de los niños.
Sin embargo, un viaje largo con un niño sobre
las rodillas puede resultar agotador, quizá
merezca la pena pagarle un asiento.
Lo
ideal sería que el asiento fuera al lado de la
ventanilla, es también recomendable la primera
fila de asientos que es la que más espacio
tiene.
Prepara juegos y algún juguete sorpresa para
entretenerles en el camino.
Mamar siempre tranquiliza a los bebés,
aliméntalo con más frecuencia durante el
viaje.
Algunas personas prefieren adoptar desde que
aterrizan guiarse por el nuevo huso horario,
ten en cuenta cómo ha sido el viaje con los
niños, ellos te darán la pauta para descansar
al llegar o por el contrario, permanecer
activos al llegar.
Bibliografía
De viaje con niños. Claire Tristram y
Lucille Tristram
Editorial Océano, Barcelona. 2001 |